miércoles, 18 de mayo de 2011
¡Indignaos!
Los jóvenes españoles llaman con fuerza a las puertas de los partidos políticos, están dispuesto a derribarlas, y con ello el actual sistema democrático, si no son escuchados y si los partidos no habilitan los cauces necesarios de participación democrática, que ellos adjetivan como “real” en contraposición a la actual que entienden con “falsa” o “fraudulenta”.
Han pasado ya más de 30 años de las primeras elecciones democráticas en España, y para estos jóvenes, principalmente, ha llegado el momento de actualizar nuestro sistema democrático, como se actualiza los sistemas operativos de los ordenadores cada cierto tiempo, después de 30 años ya toca revisar en profundidad nuestro sistema de representación política.
Este movimiento no es exclusivo de los jóvenes españoles, corre como la pólvora entre la juventud europea y amenaza con incendiar las instituciones del viejo continente, al grito de ¡Indignaos! y al calor de la redes sociales.
Muchos seguimos siendo rebeldes desde la militancia socialista y nos sentimos orgullosos de ella, de aquellos jóvenes que lucharon en unas condiciones más desfavorables por establecer una democracia en España, aquellos jóvenes llamaron, al igual que ahora, a las puertas del viejo partido socialista y éste las abrió de par en par, dejó que entrase el aire limpio y gracias a aquello España ha tenido los 30 años más prósperos de su historia. Ha llegado el momento de que el PSOE vuelva a abrir esas puertas que permitan el cambio que los jóvenes y la sociedad demanda; que faciliten que aquellos jóvenes con inquietudes puedan desarrollarlas y por tanto que las cosas cambien a un modelo más participativo en los asuntos políticos.
La política, democráticamente entendida, surgió como freno a los poderes económicos, los poderosos nunca han necesitado de ella, pero si se han aprovechado de ella para imponer su doctrina económica ¿Qué como lo han hecho? Simplemente valiéndose de la democracia, aprovechando los desencantos sociales, parece cuando menos sospechoso, que los únicos que ven el movimiento del 15 de mayo como algo residual y que les favorece sean los partidos de la derecha, precisamente aquellos que más han impuesto su modelo económico, aquellos que nos han metido en una crisis sin precedentes y aquellos que nos marcan el camino a seguir para salir de ella que no es otro que más economía y menos política.
Algunos socialistas le decimos a esos jóvenes desencantados con la sociedad, muchos en paro, que no confían en los políticos y que consideran a la política como uno de los grandes problemas del país, que ahora es el momento de la POLÍTICA, que ahora es el momento de participar, de tomar el protagonismos para cambiar una sociedad que hace aguas y fijar unas bases democráticas más profundas. Que participen en las elecciones del próximo 22 de mayo y que reflexionen antes de depositar su voto en la urna; pero que sobre todo una vez que pasen estas elecciones se acerquen a las agrupaciones y casas del pueblo socialistas, que exijan a sus mayores el protagonismos que ellos tuvieron hace más de 30 años atrás y recordad que el poder no se hereda sino se toma.
martes, 17 de mayo de 2011
¿Desandar lo hecho?
Proponen desde el PP como modelo de ciudad la posibilidad de desandar lo hecho, que no ha sido precisamente ni poco, ni fácil, por el simple motivo de que hay personas a las que no les han gustado ciertas iniciativas promovidas por el gobierno socialista, durante estos años de gobierno municipal en la ciudad de Sevilla.
Eso señor Zoido, se llama cobardía política y no hay peor gobernante que aquel que por no molestar, es incapaz de mover un dedo, así si en Sevilla no se hubiese sido valiente en la década de los 80, no hubiéramos disfrutado de la Expo, pues aunque no lo crean muchos ciudadanos de Sevilla estaban en contra de la transformación urbana que sufrió nuestra ciudad, otros, incluso, no estuvieron a favor del AVE, aquello le costó el gobierno a los socialistas; ahora parece que la estrategia sigue siendo la misma, negar lo hecho, cuestionar los proyectos realizados y por supuesto no poner en valor las grandes inversiones.
Un gobernante tiene que ser valiente, apostar por un modelo de ciudad de futuro, no vale decir yo quitaré esto o aquello, porque a algunos no le gusta o simplemente porque a algunos de los míos no les gusta. Así Sevilla no permitirá que usted gobierne una ciudad a la que le quiere poner frenos, palos en las ruedas, en la que quiere deshacer lo hecho, una vez que el coste económico y también político empieza a amortizarse; Sevilla debe seguir por la senda que la haga más humana, más sostenible, donde haya trabajo para todos y todas; y eso sencillamente no se consigue sin esfuerzo, no se consigue cuestionando la Torre Pelli, no se consigue parando la Biblioteca del Prado, no se consigue permitiendo que el vehículo privado invada el Centro de la ciudad, no se consigue suprimiendo el sentido único en Luis Montoto…
Porque además, Sevilla es eso pero también mucho más, no sólo su Centro o los Distritos de Nervión y Los Remedios, esos en los que también el gobierno socialista invierte, pero sin dejar de construir piscinas, ambulatorios y centros cívicos en distritos menos favorecidos económicamente y esos vecinos de Pino Montano, Miraflores, Torreblanca, San Jerónimo, el Cerro, Rochelambert, Polígono San Pablo y tantos otros no creen que el problema de Sevilla sea una loseta rota, un bache en la calzada o una rama de un árbol caída.
Sevilla tiene problemas, el principal la falta de empleo, el gobierno socialista durante estos años ha hecho una apuesta decidida por la aeronáutica y las energías renovables como motor de la economía sevillana, ahora propone el gran pacto de Sevilla con su área metropolitana como elemento fundamental para la búsqueda de nuevas inversiones para Sevilla y mientras, otros cuestionan, critican y paran inversiones reales para Sevilla. Lo dicho, ¿serán capaces de deshacer lo hecho, simplemente por su propio interés?.
Eso señor Zoido, se llama cobardía política y no hay peor gobernante que aquel que por no molestar, es incapaz de mover un dedo, así si en Sevilla no se hubiese sido valiente en la década de los 80, no hubiéramos disfrutado de la Expo, pues aunque no lo crean muchos ciudadanos de Sevilla estaban en contra de la transformación urbana que sufrió nuestra ciudad, otros, incluso, no estuvieron a favor del AVE, aquello le costó el gobierno a los socialistas; ahora parece que la estrategia sigue siendo la misma, negar lo hecho, cuestionar los proyectos realizados y por supuesto no poner en valor las grandes inversiones.
Un gobernante tiene que ser valiente, apostar por un modelo de ciudad de futuro, no vale decir yo quitaré esto o aquello, porque a algunos no le gusta o simplemente porque a algunos de los míos no les gusta. Así Sevilla no permitirá que usted gobierne una ciudad a la que le quiere poner frenos, palos en las ruedas, en la que quiere deshacer lo hecho, una vez que el coste económico y también político empieza a amortizarse; Sevilla debe seguir por la senda que la haga más humana, más sostenible, donde haya trabajo para todos y todas; y eso sencillamente no se consigue sin esfuerzo, no se consigue cuestionando la Torre Pelli, no se consigue parando la Biblioteca del Prado, no se consigue permitiendo que el vehículo privado invada el Centro de la ciudad, no se consigue suprimiendo el sentido único en Luis Montoto…
Porque además, Sevilla es eso pero también mucho más, no sólo su Centro o los Distritos de Nervión y Los Remedios, esos en los que también el gobierno socialista invierte, pero sin dejar de construir piscinas, ambulatorios y centros cívicos en distritos menos favorecidos económicamente y esos vecinos de Pino Montano, Miraflores, Torreblanca, San Jerónimo, el Cerro, Rochelambert, Polígono San Pablo y tantos otros no creen que el problema de Sevilla sea una loseta rota, un bache en la calzada o una rama de un árbol caída.
Sevilla tiene problemas, el principal la falta de empleo, el gobierno socialista durante estos años ha hecho una apuesta decidida por la aeronáutica y las energías renovables como motor de la economía sevillana, ahora propone el gran pacto de Sevilla con su área metropolitana como elemento fundamental para la búsqueda de nuevas inversiones para Sevilla y mientras, otros cuestionan, critican y paran inversiones reales para Sevilla. Lo dicho, ¿serán capaces de deshacer lo hecho, simplemente por su propio interés?.
sábado, 14 de mayo de 2011
Reflexión tras el debate en TVE
Después de seguir con interés los debates celebrados hasta la fecha entre los candidatos a la alcaldía de Sevilla y de analizar las propuestas que tienen los candidatos de las fuerzas mayoritarias para la capital de Andalucía. He de decir que me siento como socialista muy orgulloso de Juan Espadas como candidato a la alcaldía por el partido Socialista y de la forma que ha tenido de entender estos encuentros ante los medios y ante los vecinos y vecinas de Sevilla.
Juan Espadas ha sido capaz de lanzar propuestas e ideas para hacer de Sevilla una ciudad mejor, con más empleo, más habitable y más segura, sin necesidad de avasallar a sus oponentes en la carrera al sillón de la Plaza Nueva, sin perderse en una retórica vacía como se ha demostrado en el debate protagonizado en TVE que ha llevado tanto a Torrijos como a Zoido a consumir todo el tiempo, no sólo el suyo propio sino el de los otros; privándonos a los sevillanos y sevillanas de un debate real y de futuro para Sevilla, que fuese clarificador para que los sevillanos supiésemos con certeza las propuestas de las distaintas fuerzas políticas, especialmente las del PP, para los próximos 4 años. Los sevillanos están comprobando como Juan Espadas es un candidato solvente, con ideas reales, que apuesta decididamente por el área metropolitana como motor económico para Sevilla, para esa Gran Sevilla en la que vivimos y que no dice exclusivamente lo que los ciudadanos quieren oír.
En cambio el candidato del PP, acude a esta cita electoral con el programa de 2007 en la mano, dando muestra de vagancia política, obviando la realidad de Sevilla cuatro años después, prometiendo más y mejor, y todo a todo el mundo, pero sin explicar cómo va a lograr la cadratura del círculo y eso es tanto como decir: “y dos huevos duros”. Un candidato que lo ve todo negro, que no confía en las posibilidades reales de Sevilla, negando los logros obtenidos, cuestionando proyectos e inversiones para Sevilla, y sobre todo dando muestras de no querer a Sevilla, que es tramposo como se demostró el mismo día del inicio de la campaña electoral y al que no le duelen prendas de presentarse a los sevillanos con el mismo programa que en 2007, insultando por tanto la inteligencia de las gentes de Sevilla y que cree que sólo con la foto es suficiente para ganar la Plaza Nueva.
Por contra Torrijos, se concentró en una crítica feroz a las políticas conservadoras del PP allá donde gobiernan, así como aprovechó para atacar a las medidas puestas en marcha por el Gobierno de España, obviando de que estas elecciones son elecciones municipales y por tanto ahora no toca hablar de España sino de Sevilla; no obstante se centró en el tema y llegó a hacer alguna propuesta concreta.
Sevilla se merece un alcalde como Juan Espadas, honesto, trabajador, implicado con los más desfavorecidos y dispuesto a poner a Sevilla en el lugar que por historia, población, capacidad y talento le corresponde.
martes, 10 de mayo de 2011
No es lo mismo
Cada vez tengo más claro que no es lo mismo un gobierno de derechas (conservador) y un gobierno de izquierdas (progresista), y Sevilla eso lo sabe bien.
Desgraciadamente en el pasado los conservadores de nuestra ciudad, no hay que olvidar el gobierno formado por Soledad Becerril (PP) y Alejandro Rojas Marcos (PA) que tras unas elecciones municipales donde ninguno de los dos partidos fue la fuerza política más votada se hicieron con las riendas de la ciudad de Sevilla justo el año antes de la inauguración de la Expo 92, han dado muestras de su falta de visión para Sevilla, haciendo retroceder a Sevilla a la ciudad de la preexpo sin saber que hacer con la gran ciudad que le dejaron los socialistas.
Después de aquello los socialistas, nuevamente en la alcaldía de Sevilla, hemos tenido la valentía de poner en marcha unas actuaciones que nos han vuelto a colocar en el sitio de privilegio que no debimos de perder durante los años 90 y ahora viene el Sr. Zoido a proponer entre otras cosas: eliminar el Plan Centro y la no construcción de la Torre Pelli,; sin olvidarnos que antes había apoyado la paralización de la Biblioteca Central de la Universidad de Sevilla en los Jardines del Prado, aquel que se opuso también insistentemente a la construcción del Metrosol Parasol, e incluso aquel otro que en sus comienzos se negó a la construcción de la red de carriles bici y a las peatonalizaciones, afortunadamente ahora, como San Pedro, se ha caído del caballo y parece que ya no son tan negativos estos proyectos, cuando si por él hubiese sido nada se hubiera hecho durante estos últimos años de gobierno socialista y de progreso en Sevilla y tendríamos ahora la misma ciudad que nos legó su compañera Soledad Becerril.
Y ahora llega Juan Espadas, candidato socialista a la alcaldía, y transmite ilusión y amor por esta ciudad, con una visión alejada de los falsos tópicos sevillanos y apuesta abiertamente como modelo de ciudad por una ciudad abierta a su área metropolitana, donde la unión de los municipios que configuran esa área necesariamente tiene que traer más inversiones, más trabajo, más seguridad y más sostenibilidad para un territorio con una enorme potencialidad económica; mientras los otros, aquello que lo ven todo negro, sólo piensan en tareas cosméticas y de murallas para dentro que nos vuelvan al siglo pasado instalados en el “No”.
Aquí os dejo, el siguiente enlace de Youtube http://www.youtube.com/watch?v=91Vl2_8oKZ8&feature=fvsr donde se puede ver las dos formas de entender Sevilla, las imágenes parecen que son de hace mucho tiempo, pero son de apenas unos años y en estos momentos no viene mal recordar la ciudad que encontramos.
Desgraciadamente en el pasado los conservadores de nuestra ciudad, no hay que olvidar el gobierno formado por Soledad Becerril (PP) y Alejandro Rojas Marcos (PA) que tras unas elecciones municipales donde ninguno de los dos partidos fue la fuerza política más votada se hicieron con las riendas de la ciudad de Sevilla justo el año antes de la inauguración de la Expo 92, han dado muestras de su falta de visión para Sevilla, haciendo retroceder a Sevilla a la ciudad de la preexpo sin saber que hacer con la gran ciudad que le dejaron los socialistas.
Después de aquello los socialistas, nuevamente en la alcaldía de Sevilla, hemos tenido la valentía de poner en marcha unas actuaciones que nos han vuelto a colocar en el sitio de privilegio que no debimos de perder durante los años 90 y ahora viene el Sr. Zoido a proponer entre otras cosas: eliminar el Plan Centro y la no construcción de la Torre Pelli,; sin olvidarnos que antes había apoyado la paralización de la Biblioteca Central de la Universidad de Sevilla en los Jardines del Prado, aquel que se opuso también insistentemente a la construcción del Metrosol Parasol, e incluso aquel otro que en sus comienzos se negó a la construcción de la red de carriles bici y a las peatonalizaciones, afortunadamente ahora, como San Pedro, se ha caído del caballo y parece que ya no son tan negativos estos proyectos, cuando si por él hubiese sido nada se hubiera hecho durante estos últimos años de gobierno socialista y de progreso en Sevilla y tendríamos ahora la misma ciudad que nos legó su compañera Soledad Becerril.
Y ahora llega Juan Espadas, candidato socialista a la alcaldía, y transmite ilusión y amor por esta ciudad, con una visión alejada de los falsos tópicos sevillanos y apuesta abiertamente como modelo de ciudad por una ciudad abierta a su área metropolitana, donde la unión de los municipios que configuran esa área necesariamente tiene que traer más inversiones, más trabajo, más seguridad y más sostenibilidad para un territorio con una enorme potencialidad económica; mientras los otros, aquello que lo ven todo negro, sólo piensan en tareas cosméticas y de murallas para dentro que nos vuelvan al siglo pasado instalados en el “No”.
Aquí os dejo, el siguiente enlace de Youtube http://www.youtube.com/watch?v=91Vl2_8oKZ8&feature=fvsr donde se puede ver las dos formas de entender Sevilla, las imágenes parecen que son de hace mucho tiempo, pero son de apenas unos años y en estos momentos no viene mal recordar la ciudad que encontramos.
lunes, 9 de mayo de 2011
La importancia de unas elecciones
Todas las elecciones son trascendentales, y como ciudadanos no podemos desentendernos de quienes deben ser nuestros representantes.
Sin duda muchos pensarán, más aún en el momento actual, que para que les sirve un Ayuntamiento, una Comunidad Autónoma o un Presidente del Gobierno. Que ninguna de estas instituciones ha hecho nada para mitigar su drama personal o encontrar una solución a su situación de desempleo o de trabajo sin derechos en la que están.
Puede que esté calando ese pesimismo en los ciudadanos y que la mal llamada clase política no esté contribuyendo a rebajar esas cotas de pesimismo, pero renunciar al voto, es tanto como renunciar a nuestra condición de ciudadanos.
Y es que el voto es lo que nos hace ciudadanos. El voto es la esencia de la soberanía popular. El voto es un acto que nos iguala a todos. El voto tiene el mismo valor, venga de donde venga, lo deposite un electricista que acaban de despedir de una empresa, o el dueño mismo de esa empresa.
El voto es el único instrumento que nos permite cambiar la realidad de las cosas. Por eso el derecho a elegir y ser elegido es la base de nuestra democracia. Y sólo conseguiremos una democracia mejor cuanta más gente ejerza su derecho al voto, en todo los ámbitos: en unas elecciones generales, municipales o autonómicas, pero también en unas elecciones a representantes de alumnos en la universidad, o de comité de empresa, o de asociación de vecinos, o dentro de los propios partidos políticos, que articulan propuestas homogéneas a la ciudadanía.
Sólo con la participación activa, comprometida y ciudadana seremos capaces de revertir el grado de escepticismo, apatía y desinterés que tenemos instalados en nuestra sociedad.
Por eso hay que ir a votar, ir a votar lo que queramos, a votar lo que nos salga de dentro, de la cabeza, del corazón, del estómago o de las entrañas, pero votar.
Hay que depositar un voto exigente con quienes nos representan, un voto crítico. Y nuestros gobernantes deben asumir que el voto no es un cheque en blanco, sino una muestra de confianza.
Por eso, no hay mayor traición a la democracia que cuando un representante defrauda la confianza de los representados buscando un interés particular e individual, un beneficio propio y no el bien común de todos los ciudadanos.
Ha llegado el momento de expandir nuestra democracia, en todos los ámbitos. Ha llegado el momento de dejar el protagonismo a los ciudadanos, que cuentan con nuevos instrumentos de información y relación.
Sin duda seremos más pobres y existirán más desigualdades si cada vez votan menos personas, si cada vez participan menos personas en los procesos democráticos, o si estos procesos acaban convirtiéndose en meros legitimadores de decisiones de un pequeño Sanedrin.
Ya no hay excusa en la calidad de los representantes, puesto que todos nosotros somos responsables de nuestros actos, y no hay peor forma de perpetuación de la mediocridad y el oportunismo que el desinterés de los ciudadanos por la política.
Sólo hay una forma de evitar que nuestras instituciones se llenen de políticos mediocres y oportunistas y es participando activamente en política. Bien sea con un voto crítico, responsable y atento, o bien sea dando un paso más y comprometiéndose con un proyecto.
Ha llegado la oportunidad de participar, ha llegado el momento del voto, ha llegado el momento del compromiso.
Sin duda muchos pensarán, más aún en el momento actual, que para que les sirve un Ayuntamiento, una Comunidad Autónoma o un Presidente del Gobierno. Que ninguna de estas instituciones ha hecho nada para mitigar su drama personal o encontrar una solución a su situación de desempleo o de trabajo sin derechos en la que están.
Puede que esté calando ese pesimismo en los ciudadanos y que la mal llamada clase política no esté contribuyendo a rebajar esas cotas de pesimismo, pero renunciar al voto, es tanto como renunciar a nuestra condición de ciudadanos.
Y es que el voto es lo que nos hace ciudadanos. El voto es la esencia de la soberanía popular. El voto es un acto que nos iguala a todos. El voto tiene el mismo valor, venga de donde venga, lo deposite un electricista que acaban de despedir de una empresa, o el dueño mismo de esa empresa.
El voto es el único instrumento que nos permite cambiar la realidad de las cosas. Por eso el derecho a elegir y ser elegido es la base de nuestra democracia. Y sólo conseguiremos una democracia mejor cuanta más gente ejerza su derecho al voto, en todo los ámbitos: en unas elecciones generales, municipales o autonómicas, pero también en unas elecciones a representantes de alumnos en la universidad, o de comité de empresa, o de asociación de vecinos, o dentro de los propios partidos políticos, que articulan propuestas homogéneas a la ciudadanía.
Sólo con la participación activa, comprometida y ciudadana seremos capaces de revertir el grado de escepticismo, apatía y desinterés que tenemos instalados en nuestra sociedad.
Por eso hay que ir a votar, ir a votar lo que queramos, a votar lo que nos salga de dentro, de la cabeza, del corazón, del estómago o de las entrañas, pero votar.
Hay que depositar un voto exigente con quienes nos representan, un voto crítico. Y nuestros gobernantes deben asumir que el voto no es un cheque en blanco, sino una muestra de confianza.
Por eso, no hay mayor traición a la democracia que cuando un representante defrauda la confianza de los representados buscando un interés particular e individual, un beneficio propio y no el bien común de todos los ciudadanos.
Ha llegado el momento de expandir nuestra democracia, en todos los ámbitos. Ha llegado el momento de dejar el protagonismo a los ciudadanos, que cuentan con nuevos instrumentos de información y relación.
Sin duda seremos más pobres y existirán más desigualdades si cada vez votan menos personas, si cada vez participan menos personas en los procesos democráticos, o si estos procesos acaban convirtiéndose en meros legitimadores de decisiones de un pequeño Sanedrin.
Ya no hay excusa en la calidad de los representantes, puesto que todos nosotros somos responsables de nuestros actos, y no hay peor forma de perpetuación de la mediocridad y el oportunismo que el desinterés de los ciudadanos por la política.
Sólo hay una forma de evitar que nuestras instituciones se llenen de políticos mediocres y oportunistas y es participando activamente en política. Bien sea con un voto crítico, responsable y atento, o bien sea dando un paso más y comprometiéndose con un proyecto.
Ha llegado la oportunidad de participar, ha llegado el momento del voto, ha llegado el momento del compromiso.
domingo, 8 de mayo de 2011
Urbanismo social y economía. Orgulloso de lo hecho II
Durante el gobierno del PSOE en la ciudad de Sevilla el Urbanismos se ha demostrado como un instrumento transformador de los barrios sevillanos, los socialistas hemos sabido entender la necesidad de cambiar y mejorar el entorno donde viven la mayoría de los sevillanos y sevillanas, a través de los conocidos Planes de Barrio, en su Primera y Segunda edición.
Además desde el Ayuntamiento se ha apostado fuertemente por dos infraestructuras que han sido financiadas mayoritariamente con fondos municipales, como son el Proyecto Metrosol Parasol en la Encarnación y el nuevo Auditorio de FIBES en Sevilla Este, ambas infraestructuras suponen un fuerte impulso económico tanto para el turismo familiar como para el congresual, en el caso de “Las Setas” y en apenas días ya se va viendo lo que supone esta estructura de vanguardia en el corazón del centro histórico de nuestra ciudad, revitalizando el sector norte del Casco Antiguo tan maltratado durante muchos años. FIBES, pronto se convertirá en referente de los mejores congresos nacionales e internacionales, aportando estos congresistas el salto de calidad que toda ciudad turística necesita.
Pero desde el urbanismo, entendiendo éste en su sentido más amplio, también se han construido nuevos centros cívicos y centros deportivos que mejoran sustancialmente la calidad de vida de los vecinos del entorno donde se asientan estas instalaciones, así barrios que no contaban con instalaciones de calidad han visto como de la mano de los socialistas se han construido piscinas, polideportivos y centros cívicos, donde antes jamás se hubieran planteado por gobiernos de otros signo político.
Por último, y como complemento del urbanismo realizado durante el gobierno socialista, hay que hacer mención a las viviendas de VPO construidas por EMVISESA durante estos años, y a los programas de rehabilitación integral, en colaboración con otras Administraciones, de los barrios del Polígono Sur y de Regiones Devastadas.
Así, el urbanismo se ha convertido en el motor económico de los barrios de Sevilla y de la propia ciudad gracias a FIBES y a “Las Setas” de la Encarnación, yo me siento orgulloso de la valentía de los socialistas a la hora de poner en marcha proyectos y planes tan ambiciosos para Sevilla.
lunes, 4 de abril de 2011
Movilidad y medio ambiente. Orgulloso de lo hecho I
Durante los últimos años los socialistas de Sevilla hemos apostado fuertemente por cambiar el modelo de movilidad en nuestro casco urbano con el claro objetivo de mejorar no sólo el tiempo empleado en el transporte sino principalmente en mejorar la calidad de vida de los vecinos de Sevilla, muchos dirán que lo hecho no es suficiente que hay que hacer más, y yo les doy la razón, tenemos que hacer más peatonalizaciones, más líneas de Metro, más líneas de tranvía, más avenidas de sentido único y más aparcamientos para residentes y de rotación, y más kilómetros de carriles bici, y más kilómetros de carriles reservados al transporte público y más estaciones de Sevici, y más aparcamientos de bicicletas...
Pero si de algo podemos estar orgullosos los socialistas en Sevilla es de haber propuesto a la ciudadanía otro modelo de movilidad, un modelo que aparca el vehículo privado a favor de otros medios de transporte más respetuosos con el entorno; así durante los años de gobierno socialista se ha puesto en marcha la peatonalización de la Plaza de Nueva, Avenida de la Constitución, Puerta Jerez, calle San Fernando, Paseo del Cristina, calle Asunción y calle San Jacinto, Alfalfa, Plaza de la Pescadería y Plaza del Pan y Encarnación, entorno de la Plaza de España, todos ellos espacios ganados a los embotellamientos, ruidos y gases contaminantes.
Pero para que la peatonalización de ciertas zonas no se convirtiera en un lastre para el comercio y los establecimientos de la zona se han construido 120 km de carriles bici, con 250 estaciones de Sevibici y con 5700 plazas de aparcamiento para bicicletas; además de favorecer el uso del transporte público por medio de los carriles reservados para este transporte en las nuevas vías de sentido único, que facilita que el tráfico sea más fluido y por lo tanto se evitan las molestias de los embotellamientos.
Además para completar el servicio de transporte público se ha puesto en servicio la primera línea de tranvía, el conocido Metro Centro ya sin catenarias por la Avenida de la Constitución y hace dos años que circula la primera línea de Metro con 22 estaciones abiertas, a esto hay que unirle la ampliación del tren de Cercanías con el Aljarafe.
Todo lo puesto en marcha en los últimos años está haciendo que Sevilla sea una ciudad ambientalmente más sostenible, donde su aire cada vez es más limpio a diferencia de otras ciudades donde su modelo de ciudad, prioriza el uso del transporte privado en perjuicio del medio ambiente.
Pero no sólo hemos sido capaces en Sevilla de implementar actuaciones que mejoran el medio ambiente gracias a la reducción de los gases producidos por el transporte, sino que también hemos conseguido hacer que Sevilla cuente con un gran número de zonas verdes, así, se ha recuperado para la ciudad el Jardín Americano y el Jardín del Guadalquivir que se construyeran para le Expo 92, se ha ampliado el Parque del Alamillo y el Parque de Miraflores; se han recuperado los jardines de Las Delicias y se está construyendo el Parque del Charco de la Pava, el Parque de las Riberas de la margen derecha del Guadalquivir, recuperación del Muelle de Nueva York., el Parque de San Jerónimo y Ribera, el Parque de las Riberas del Guadaíra y el Parque del antiguo cauce del Guadaíra y de la antigua Cárcel de Ranillas, entre otras zonas verdes, que hacen de Sevilla la única gran ciudad de España que en los últimos años no sólo ha conseguido no aumentar su nivel de contaminación, sino que ha sido capaz de reducir la contaminación.
Lo socialistas debemos estar orgullosos de haber trabajado para dejar una ciudad más saludable y habitable a nuestros hijos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






